En una Providencia que avanza rápido, entre oficinas, bicicletas y cafeterías de paso,
Otto Cocina & Café propone algo distinto: simplemente detenerse.
Ubicado en la tranquila calle Santa Beatriz #203, el local se muestra como un verdadero oasis donde poder vivir una experiencia culinaria agradable, con una cocina simple, pero muy bien pensada.
Visitamos este nuevo local y descubrimos su propuesta gastronómica a cargo de
Sofía Wagner y
Aurel Crux,
matrimonio chileno-alemán que decidió emprender en un rubro que les apasiona y que han decidido potenciar desde los más mínimos detalles, hasta la elaboración de platos sabrosos y cocinados con amor, en una carta acotada, pero sorprendente de principio a fin.

En las entradas, las alternativas transitan por los
Arancini, pequeñas croquetas de arroz crujientes rellenas de queso fundido, muy típicas de la cocina italiana; Bruschetta de Verduras, con un pan de campo tostado cubierto con un guiso siciliano de berenjenas, tomates y pimientos o la Saltimbocca a la Romana, finas láminas de ternera con tocino y salvia, selladas con vino blanco.
Tres alternativas de ensaladas ofrece
Otto Cocina & Café, donde destacan:
César de Pollo, con lechuga, pechuga de pollo a la plancha, crutones, queso parmesano y la clásica salsa césar; Ensalada Rústica, base de rúcula con camote y zanahoria asada, pera fresca y un toque de menta y queso feta o la Burrata Caprese, con burrata italiana, tomates asados, rúcula y albahaca, aceite extra virgen y balsámico.

Los platos de fondo tienen un norte claro, si de propuestas hablamos.
La cocina y su chef, Ignacio Anfossi, han optado por pastas artesanales preparadas en el momento, donde se pueden encontrar Gnocchi con pesto de rúcula, Ravioli de espinaca y nuez, Fetucchini con ragú de larga cocción o el Pollo con polenta y setas.
Los postres ocupan un espacio importante en la carta y tres son las alternativas, donde la
Panna cotta con berries acompañada de una salsa de frutos rojos, es uno de los imperdibles con una cremosidad extremadamente suave y un dulzor balanceado que provoca un final redondo.
Otto Cocina & Café no es solo un espacio para tomar una pausa en el día, tampoco pretende reinventar la gastronomía ni convertirse en un lugar de moda efímera.
Su valor está en el sabor casero de sus platos, en una cafetería de calidad y un servicio atento y amable. Acá, comer y tomar café se sienten como un acto cotidiano bien resuelto. En Providencia, eso ya es bastante y se agradece.
Texto:
Álvaro Bustos B.
Fotos:
@lamediafoto