El explosivo aumento de un público fanático de la comida asiática y sus adictivas preparaciones como el clásico pollo frito coreano, el curry, las gyosas, dumplings o el emblemático ramen, han obligado a los dueños de restaurantes que ofrecen este tipo de opciones a tomar algunas medidas a la hora de comer. Sin ir más lejos, en
DeCalle, local ubicado en el límite de las comunas de Ñuñoa y La Reina, propiedad del conocido chef
Benjamín Nast, la adaptación de algunas recetas, lo han hecho conseguir nuevos comensales gracias a la mano que imprimió en su carta.
La demanda en la venta de los populares ramen se disparó en el último tiempo, según comentan en el restaurant, siendo uno de los platos más solicitados por el público que transita por el lugar. “Esta preparación la consumen en toda época del año, pero el frío y las bajas temperaturas obviamente influyen para que la gente los pida aún más.
Nosotros vendemos entre 15 a 20 platos al día”, reconocen.

Nos acercamos al pequeño local ubicado en Ñuñoa y probamos el clásico
guiso japonés que se elabora en base a un caldo concentrado de huesos de cerdo y pollo durante 8 a 12 horas, más unos toppings con cebollín, choclo salteado con merkén, cebolla morada, nabo encurtido, huevo mollet marinado en soya y mirin, fideos del ramen, proteína que se puede elegir entre pollo crispy o chanchito frito y un toque de picante con aceite laiyu en base a semillas de sésamo y ají coreano. El resultado es una sopa algo cremosa con un sabor intenso y que sin duda disfrutarás en días gélidos.
Seguimos con un imperdible en la cocina asiática:
el Pollo Frito Coreano. Pechuga apanada frita con salsa picante, acompañada de mayo japonesa. Una preparación sabrosa y crujiente que bien vale la pena pedir, ya sea para compartir o de manera individual.
El Curry Katsu, es otro de los favoritos en el paladar local. Pequeños trozos de chanchito frito, acompañado de udon fresco y curry japonés. Una elaboración balanceada entre la proteína, los fideos y el curry. Totalmente recomendable.
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Quizá uno de los platillos que me sorprendió fue el
Dok Bok Ki, ñoquis de arroz con salsa dragón a base miso y carne de cerdo picante. Una adaptación de Nast que, por lo general se ofrece con pescado, sin embargo, acá la proteína es modificada para conseguir un mejor final.
Otra de las opciones que te recomiendo tener en cuenta en los entrantes es la
Palta Frita apanada en panko con mayo cítrica y berros; las Alitas Sweet Chilli o el Umami Bomb, una hamburguesa del quinto sabor con carne de vacuno, tare de tomate asado, sofrito de shitake, katsuobushi, cheddar, mayo de miso blanco y tocino.

En los platos de fondo, además del ramen, hay otras alternativas, una más interesante que la otra, como las
Costillas Cantonesas; la Ensalada China de Berenjenas; Gyozas de Espinacas & Shitake o el Okonomiyaki, una tortilla de repollo y huevo.
La cocina del restaurant
DeCalle,
funciona como un concepto de falso asiático, por la adaptación que se hace de este tipo de gastronomía, vale decir, no es la receta literal, sino una interpretación del reconocido chef Benjamín Nast a la comida que se sirve y se encuentra en gran parte del continente oriental. Una opción válida para quienes gustan de sabores exóticos y platillos cargados de sabor.
Texto:
Álvaro Bustos B.
Fotos:
@lamediafoto